Un solo contexto operativo, no diez herramientas sueltas
La mayoría de los equipos hace malabares con un panel de WAF, un monitor de disponibilidad, un escáner de vulnerabilidades y una copia de seguridad que no se conocen entre sí. AegiFlow modela el propio servicio protegido —direcciones, orígenes, rutas críticas, responsables y límites de seguridad— y cada capacidad lee y escribe ese mismo modelo. Cuando un aviso coincide con tu inventario, el caso que abre ya sabe qué rutas importan y cuál es el plan de vuelta atrás.
Aislamiento entre clientes impuesto por la base de datos, no por promesas
Cada fila de datos operativos está acotada a tu organización mediante seguridad a nivel de fila impuesta por la base de datos, y la identidad que sirve las peticiones no tiene derechos de superusuario ni de omisión. La ingesta se controla por productor, con cuotas diarias persistentes, así un vecino ruidoso no puede ahogar tu telemetría.