Toda la historia en un solo sitio
Las evidencias de tráfico, software, identidad y recuperación viven en el mismo registro, en el orden en que ocurrieron y con quién decidió qué.
Cuando pasa algo, no quieres una lista de alertas: quieres saber qué ocurre y qué hacer. Un caso reúne las señales relacionadas en una cronología y ofrece una acción acotada que puedes deshacer.
Ninguna acción es indefinida. Cada una cubre solo páginas nombradas, caduca sola y guarda una vuelta atrás ensayada. Las decisiones sensibles piden antes una segunda verificación de identidad.
Cada capacidad tiene una responsabilidad estrecha, un estado operativo y evidencia que explica el resultado.
Las evidencias de tráfico, software, identidad y recuperación viven en el mismo registro, en el orden en que ocurrieron y con quién decidió qué.
Cada servicio declara qué páginas no deben bloquearse nunca, hasta dónde puede llegar una acción automática, quién debe aprobarla y qué pasa cuando una comprobación no es concluyente.
Todo control aplicado muestra el tiempo que le queda y una vuelta atrás de un clic (volver al estado anterior).
La ruta del visitante sigue siendo corta. La configuración, la verificación y la vuelta atrás quedan visibles para el operador en cada etapa.
Los eventos relacionados forman un caso, no docenas de alertas sueltas.
La propuesta nombra las páginas exactas que toca y el tiempo tras el cual desaparece.
Tú decides, con las comprobaciones de estado a la vista junto a la decisión.
AegiFlow no convierte la falta de evidencia en un cero tranquilizador. Cada estado enlaza con su fuente, su frescura y el siguiente paso.
Cómo se comporta esta capacidad en producción, basado en el funcionamiento actual y documentado de la plataforma.
Las señales de tráfico relacionadas, los hallazgos de inventario y los eventos de recuperación se correlacionan en un caso con una cronología. Ves qué pasó, qué propuso AegiFlow, qué decidió una persona y cuál fue el resultado, en orden y con la evidencia adjunta.
Un control de contención se limita a rutas y huellas concretas, lleva una caducidad que expira sola y exige una verificación multifactor reciente antes de que alguien lo mantenga o amplíe. El contrato de seguridad de cada servicio define lo que la automatización nunca puede superar.
La propiedad, el certificado, la salud del origen y la vuelta atrás deben pasar antes de que cambie la protección del tráfico.